La mejor forma de tratar una dureza es intentar que disminuya para que no aumente la presión sobre dicha zona. Pero la forma que puede ser más definitiva para evitar la aparición de las durezas es reducir la presión sobre la zona donde habitualmente se forman los callos y durezas.

Otro elemento a tener en cuenta a la hora de evitar durezas es el calzado. Si es muy estrecho puede aumentar la presión en el pie y generar no solo durezas sino otros problemas en el pie.

Para ello deberemos acudir a un podólogo que nos haga un estudio de presiones y un estudio de la marcha para que pueda determinar sobre qué puntos estamos realizando una mayor presión y qué elementos debemos utilizar para minimizarla. Es la mejor forma de prevenir las durezas en los pies.

Mantener la piel de los pies hidratada continuamente, especialmente en verano, que la piel tiende a estar más seca, también ayuda a evitar las durezas en los pies.