1. Cómo afrontar una exigencia extrema. El Camino de Santiago requiere un entrenamiento previo y una mecánica de estiramientos antes y después de cada etapa. Los ejercicios de estiramientos son una parte de nuestro entrenamiento diario, gracias a ellos, nuestros músculos se mantienen flexibles y los prepara para el esfuerzo, y una vez concluido, reducen la rigidez muscular, facilitan el riego sanguíneo y predisponen el cuerpo para un mejor descanso.
  2. Prepara tu cuerpo. Comienza a entrenar al menos con tres semanas de antelación. Se recomienda comenzar a razón de 5 kilómetros al día y finalizar el periodo de entrenamiento con 15 ó 20 kilómetros diarios.
  3. Antes de cada etapa. Al iniciar cada etapa hay que dedicar un tiempo prudencial a realizar ejercicios de estiramientos. Es importante estirar los músculos que más trabajan durante el recorrido, fundamentalmente los de las piernas, pero tampoco podemos olvidar que la espalda y las cervicales sufren mucho cuando transportamos la mochila, por lo que es necesario incluir algunos ejercicios para esta zona.
  4. Cómo y cuánto estirar. Los ejercicios de estiramientos deben realizarse de manera suave, sin forzar la postura ni la respiración, de manera relajada, y manteniendo la postura del estiramiento durante 15 o 20 segundos.
  5. Incide sobre estos grupos musculares. Los músculos que se deben estirar imprescindiblemente son los cuádriceps, gemelos, soleo y tibial anterior en las piernas; y los deltoides, tríceps, dorsal e intercostales en la espalda.
  6. Los pies también se estiran. Hay que recordar que existen diferentes tipos de estiramientos de pies, consistentes en estirar tanto la planta de los pies como cada uno de los dedos de forma independiente.
  7. Sé precavido. Es aconsejable llevar algún medicamento o pomada para los dolores musculares que pueden ocasionar la acumulación de kilómetros. Es aconsejable incluir apósitos para prevenir o mitigar el dolor provocado por las ampollas.
  8. Ejercicios de estiramientos intermedios. Si existe un excesivo cansancio en las piernas, espaldas o brazos, es bueno realizar un breve descanso y aprovechar la ocasión para realizar una serie de estiramientos.
  9. No olvides estirar al final de cada etapa. No hay que olvidar realizar de nuevo los mismos ejercicios de estiramientos que efectuamos antes de partir. De esta forma se conseguirá que los músculos no se endurezcan al enfriarse.