1. Cuántas calorías consumes. Para una correcta alimentación hay que tener en cuenta que se estima que en una marcha constante de unas 6 horas, el cuerpo quema unas 2100 calorías.
  2. Necesidades básicas. Es recomendable el consumo de carbohidratos como pan, el arroz, los cereales, la avena, la pasta y las legumbres.
  3. Cuándo comer. Reparte la ingesta de alimentos a lo largo de toda la jornada. Como consejo para tu alimentación durante el camino te recomendamos cinco ingestas.
  4. Qué ingestas evitar. Huye de los alimentos que te provoquen digestiones pesadas, una alimentación más ligera te ayudará a superar cada etapa.
  5. Qué comer. Una dieta estándar para una jornada de senderismo, podría estar basada en estos parámetros: unos 250 gramos de pan integral; un litro de lácteos bajos en grasa; 130 gramos de carne o 150 gramos de pescado; 350 gramos de fruta fresca; 250 mm en zumo; 200 gramos de pasta y arroz; aceite, miel, azúcar y frutos secos.
  6. Elige bien tu bocadillo. Evita los embutidos grasos ya que harán más lenta la digestión. Es preferible que el bocadillo contenga lechuga, tomate o jamón con poca grasa. La tortilla de patatas es también una buena opción.
  7. Energía al instante. Barritas energéticas, algo dulce o frutos secos nos proporcionarán el azúcar y las grasas necesarias para reponer la energía gastada.
  8. Camino y adelgazamiento. No es aconsejable reducir la ingesta de alimento durante el Camino con vistas a que este periodo nos sirva además como una época de adelgazamiento. La alimentación es fundamental para recuperarnos de los esfuerzos de la actividad física.